Consejos para una mejor digestión

digestion1

Comer es una necesidad. Al ingerir alimentos el objetivo principal es nutrir nuestro cuerpo, darle la energía necesaria. Sinembargo, poco a poco, esta necesidad se ha ido desvirtuando y ahora, a veces comemos sólo por placer y hasta para llenar vacíos y calmar ansiedades. Esto hace, entre otras cosas, que nuestra digestión se altere y tengamos problemas como distensión, gastritis, flatulencias y dolor de estómago.

Este post tiene por objetivo dar algunos tips para mejorar la digestión y dejar que nuestros órganos hagan su trabajo de la mejor manera.

  • Haz tiempo para comer

En algunos países como España se promueve un estilo para comer que se opone directamente a la “comida rápida”. Comer aprisa es un invento de la Revolución Industrial para que los empleados pierdan el menor tiempo posible, sin tener en consideración su salud, y ciertamente tampoco su desempeño.

Digerir los alimentos es probablemente la actividad más compleja que realiza el cuerpo humano, y hacerlo mientras estamos enojados, angustiados o resolviendo problemas obstaculiza el proceso. Tomarse un tiempo puede ser la diferencia, en especial si los alimentos que comemos son pesados, contienen exceso de sal o azúcar o son ricos en grasas.

Tomarse tiempo. Los líquidos también deben ser ingeridos lentamente, como los alimentos sólidos. El tiempo mínimo empleado para ingerir una comida debería ser de media hora.

Comer con moderación. Promueve una vida saludable. En algunas culturas orientales se considera que lo ideal es comer hasta sentirse lleno en un ochenta por ciento. Cuando el estómago comience a digerir los alimentos, la sensación de hambre cesará.

  • Mastica

Muchas veces olvidamos que la digestión empieza en la boca. Tendemos a dejar todo el trabajo al estómago, pero resulta que el estómago no puede cumplir muchas actividades que se realizan en la boca.

La saliva es ligeramente alcalina y ayuda a disolver algunos alimentos en formas que los jugos gástricos (que son ácidos) no pueden hacerlo. Además, al masticar adecuadamente, damos información al páncreas y la vesícula biliar sobre los alimentos que se aproximan, para que liberen los químicos adecuados. Los hidratos de carbono necesitan ser previamente digeridos por la ptialina, una enzima alcalina que se encuentra en la saliva.

  • Evita los líquidos durante las comidas. Los líquidos obstaculizan la salivación de los alimentos. Puedes consumir líquidos antes de comer para estimular la salivación, o después, para ayudar a la digestión. Durante la comida, no los uses. Si lo que comes es muy seco y te parecen necesarios, es probable que debas dejar de comerlo.

Evidentemente, una excepción son caldos y sopas, que deben comerse siempre como primer plato.

  • Evita sobrecalentar las proteínas

Evidentemente, muchos alimentos no son recomendables crudos, como el pollo o el puerco, pero la mayoría de los alimentos ricos en proteínas contienen enzimas que ayudan a su digestión, y si se exponen a altas temperaturas, pueden perder estas enzimas.

Es el caso particular del miso, un excelente alimento rico en proteínas, pero no de la quinoa, que es el único alimento no animal con todo el espectro de proteínas, pero que no puede digerirse crudo.

  • Evitar temperaturas extremas en alimentos y bebidas. El alimento excesivamente caliente, irrita la sensible mucosa del paladar y del esófago, y ello perjudica la salivación y la peristalsis (movimientos rítmicos de los órganos para empujar los alimentos).
  • Evitar los líquidos helados. Cuando éstos llegan al estómago lleno de comida, los pequeños conductos que segregan el jugo gástrico se contraen debido al frío, con lo que interrumpen la digestión desencadenándose la putrefacción del bolo alimenticio. Cuando la temperatura del estómago se normaliza de nuevo, ya es tarde para iniciar una digestión correcta.
  • Consume alimentos fermentados a diario. Todas las culturas contienen en su dieta original alimentos fermentados. La inteligencia de la alimentación ancestral reconoce el valor de los microorganismos presentes en estos alimentos, claves para el funcionamiento de los intestinos. Sauerkaut, vino tinto, yogurt natural (no el que venden en los supermercados), miso, verduras en vinagre son algunas opciones que puedes incluir en tu dieta y así mejorar las condiciones de tu digestión y tu salud en general.
  • Cocinar los alimentos de forma adecuada. Los panes o pastas de trigo cuya cocción ha sido insuficiente pueden ser indigestos. Las legumbres deben someterse a remojo como mínimo ocho horas antes de cocinarlas.
  • Establecer un horario regular para las comidas y hacerlo en un ambiente tranquilo y relajado. El organismo responde mejor a rutinas horarias.
  • La satisfacción no es prioritaria

    Me explico: tu comida debe ser deliciosa, suculenta, atractiva, pero no desbordante. Incluso los mejores alimentos deben comerse con moderación.

    El apetito es necesario para triunfar en la vida y nunca debe ser completamente satisfecho. Ésta es una importante clave para la salud y la longevidad.

  • Sirve porciones pequeñas, come despacio, mastica conscientemente y reposa unos minutos antes de servirte de nuevo. Descubrirás que es fácil comer mucho menos de lo que acostumbras. No dejes que la ansiedad dicte la velocidad ni la cantidad que comes.

     

    Fuentes: http://blogdefarmacia.com y http://remediosnaturales.about.com/

     

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s